Resultados isotopía miPáramo

La iniciativa miPáramo se define como una plataforma técnico – financiera que tiene como objetivo aportar a la conservación del Páramo de Santurbán, generando una mejora la condición de vida de las comunidades que habitan la zona de alta montaña en las cuencas proveedoras de agua. Con miPáramo se busca demostrar que la conservación de los ecosistemas estratégicos para el agua con la participación activa de las comunidades, puede ser una alternativa, institucionalmente promovida, socialmente aceptada y económicamente viable. La iniciativa miPáramo se encuentra siendo operada por el Fondo de Agua de Norte de Santander – Alianza BioCuenca, que cuenta con el apoyo y participación de los principales actores regionales: Corporación autónoma regional de la Frontera Nororiental – CORPONOR y Gobernación de Norte de Santander. Adicionalmente participan, la empresa BAVARIA, quien ha asumido un decidido liderazgo con miPáramo para la conservación del Páramo de Santurbán, y adicionalmente participan la Embajada de Suiza en Colombia – COSUDE, la Cooperación Alemana en Colombia – GIZ y la empresa consultora especialista en gestión del agua GSI-LAC. La iniciativa se ha desarrollado desde junio 2016 en 4 líneas estratégicas: 1.- Técnica Hidrológica, 2.- Armonización Política, 3.- Mercado Ambiental y 4.- Comunicación. Se presenta a continuación el estudio de análisis de isótopos estables del agua, correspondientes a uno de los resultados obtenidos en la línea 1. Para el desarrollo del estudio de isotopía la empresa GSI-LAC SAS, contrató los servicios de la empresa especializada Ev´eaulution SAS y del Laboratoire Mutualisé d’Analyse des isotopes stables de l’eau (LAMA), de la Universidad de Montpellier, con recursos provenientes del convenio suscrito con la Embajada de Suiza en Colombia – COSUDE, para el diseño de miParamo. Los resultados de este estudio se encuentran complementados por resultados de monitoreo y modelización hidrológica que permiten complementar los análisis orientados a la definición del beneficio de la conservación ambiental del ecosistema del páramo de Santurbán, los cuales son parte integral de la línea estratégica 1 del diseño de la iniciativa miPáramo. Se presentan a continuación las principales conclusiones extraídas del estudio:
  • A partir de los datos hidrológicos, se ha observado una buena correlación entre los niveles de la Quebrada Valegra y Caldera y la precipitación. Se puede observar que para aquellos períodos en los cuales existe ausencia de la precipitación, los niveles de las quebradas se mantienen. Asimismo, se registra un aumento instantáneo de los niveles posterior a eventos de precipitación. Seguidamente, se registra una recuperación del nivel promedio antes del pico entre 10 y 13 horas, lo cual está relacionado con una regulación propia de la microcuenca, representado en el caudal base proveniente del flujo subsuperficial.
  • Dado que la señal isotópica promedio del manantial se encuentra más empobrecida que la estación ubicada a 3100 m.s.n.m. se concluye que el manantial se está recargando de una fuente con una altura mayor o igual a 3.100 m.s.n.m,. Asimismo, a partir de la composición isotópica de los otros manantiales se puede establecer que el agua se ha infiltrado en el rango de la altitud de las estaciones de precipitación: entre 2570 y por encima de los 3100m.s.n.m.
  • La homogeneidad de la señal isotópica del Manantial El Arrayán a lo largo de los meses, sugiere que no se encuentra afectado por la precipitación directamente, puesto que la señal de la precipitación presenta hasta 14‰ de diferencia entre los meses secos y lluviosos, mientras que el manantial presenta menos de 0,3‰ de variabilidad. Este comportamiento permite establecer un tiempo de residencia superior a 1 año en la fuente que alimenta el manantial, de esta forma, el agua almacenada en el ecosistema de alta montaña sería capaz de aportar agua y sostener el caudal base, aunque exista una disminución en las precipitaciones, incluso superior a un año.
  • Las variaciones isotópicas de las quebradas se consideran homogéneas en el tiempo y se encuentra atenuada con respecto a la precipitación, lo cual permite concluir que el mecanismo hidrológico preferencial, por el cual se mantienen los caudales base, no es la precipitación directa, la cual actúa como fuente de recarga de agua en los suelos, sino la regulación de agua que se presenta en el ecosistema de alta montaña, ubicado sobre los 3100 m.s.n.m. Este argumento se refuerza con los resultados del monitoreo horario donde se registra un empobrecimiento importante a nivel horario después de la precipitación.
A partir de estos resultados se considera que existen suficientes evidencias para demostrar que existe una conexión clara entre los flujos subsuperficiales infiltrados y retenidos en el ecosistema de alta montaña (ecosistema de páramo y bosque alto andino) y los flujos superficiales asociados a nacimientos de agua y quebradas de alta montaña. El agua proveniente de los manantiales en la parte alta aporta al sostenimiento del caudal base de las aguas superficiales en ambas microcuencas, lo cual implica una relación clara entre las acciones para la protección de los ecosistemas reguladores de agua en la alta montaña y la sostenibilidad del recurso hídrico superficial para presentes y futuras generaciones.